Bárbara Mori: “Cuando digo que sí a un proyecto me entrego con toda pasión. Sólo acepto los proyectos que me prenden”

Bárbara Mori es la actriz mexicana preferida para producir una película de aventuras cargada de adrenalina, así lo revela el sondeo realizado por el Semanario Pantalla de Canal100.com.mx.

Consiguió fama mayor siendo actriz de telenovelas. Con su personaje Rubí cautivó a millones. Era la mala de la historia.

Fue Rubí la que a ella misma le aclaró su idea de la actuación: se dio cuenta que era muy emocionante interpretar a un personaje con una gama tan amplia de colores, de matices, lo que común-mente no sucede con las buenas de las telenovelas.

En la entrevista, Bárbara Mori cuenta el por qué tomó la decisión de salirse de las telenovelas justo cuando tenía una carrera por delante que con toda seguridad sería más que existosa. Contra todas las opiniones, dijo: ¡no más por ese camino! Hoy es actriz y productora.

Sensual sin límite, mantiene las puertas abiertas para colaborar con cualquier productora o cadena de televisión. Sólo necesita algo: que el proyecto le apasione y su personaje le represente correr riesgos en escena como actriz.

La entrevisté en Miami, viajó a esa ciudad para presentar durante Natpe su serie Luna. Está activa buscando siempre fondos que le ayuden a hacer realidad sus proyectos.

Entrevista por  José Antonio Fernández Fernández

José Antonio Fernández: Eres productora y actriz, háblame sobre tí.
Bárbara Mori:  Me siento feliz. Llevo quince años de carrera. Durante diez interpreté papeles en televisión. Luego empecé a hacer cine.
Por un tiempo no encontré proyectos que me gustaran. Leí muchos guiones.

Soy especial y muy exigente. Como no encontraba nada interesante, pensé: ¿y qué tal que en los próximos cinco años no me llega un proyecto que deveras me cautive? Justo por esa razón es que abrí mi compañía productora y empecé ha realizar yo misma proyectos que me gustaron y que quería (yo) llevar a la escena como actriz.

Ahora traigo este gran proyecto que me tiene muy, muy contenta. Es una serie que está hecha a mi medida. Tengo los personajes que quería ver en pantalla.

Me junté con Argos, con Epigmenio Ibarra, quien es el gran productor, jamás pierde el sentido humano de las historias. Con él voy de la mano y estamos produciendo juntos.

José Antonio Fernández: ¿Qué tiene la serie Luna?
Bárbara Mori: Luna tiene todo: acción, drama, aventura, romance

Es sensual, emocionate y sexy.

Es seria también.

Habla de la identidad, de lo que sucede cuando cruzas límites. De los riesgos, de quiénes somos en realidad, de quién es esa persona que deseamos ver en el espejo y del juego de intentar ser quien no somos.

José Antonio Fernández: ¿Qué quieres que tenga una historia para que le des el sí? Te lo pregunto por que sé que dices muchos ¡NO!
Bárbara Mori: Cuando yo leo un proyecto tiene que pasarme algo por dentro, mover mis entrañas, pararme los pelitos de los brazos, hacerme sentir.

También implicar un reto para mí. Debe ser algo que yo diga: ¡qué difícil!

Me gustan las cosas difíciles, arriesgarme. Hice una película (Cosas insignificantes) en la que me rapé. La productora (Bertha Navarro) me propuso truquear la rapada. Por supuesto le respondí que no, que sí me raparía. Y lo hice. No podía no hacerlo. Para mí fue toda una experiencia. Me despojé de todo el glamour.

José Antonio Fernández: ¿Historias suavecitas?
Bárbara Mori: Prefiero no.

José Antonio Fernández: ¿Y la telenovela clásica, con ese toque cursi?
Bárbara Mori: Me gusta el amor, y si eso es ser cursi entonces soy súper cursi. Me encanta el amor y las historias de amor. Me fascinan.

José Antonio Fernández: ¿Te atraen las historias que incluyen violencia?
Bárbara Mori: A mí no me gusta la violencia en la vida real, tampoco en historias, pero sé que se requiere un poquito de drama en escena.
Los personajes no pueden ser bonitos todo el tiempo. Se necesita obscuridad, contrastes, callejones, dificultades. El personaje debe caer en un hoyo
profundo, nadar con tiburones para salir a flote y resurgir. Eso es lo que hace que una historia sea interesante, venir de abajo.

José Antonio Fernández: ¿Te gustaría interpretar personajes históricos?
Bárbara Mori: Traigo un guión histórico con un muy buen personaje. Estoy justamente levantando el dinero para producirlo.

José Antonio Fernández: ¿Te gustan los personajes de vida interior?
Bárbara Mori: En este momento de mi vida estoy muy hacia dentro. Trato de cultivar dentro de mí lo que todos buscamos fuera. Hay que investigar, saldar, curar heridas. Todo para tratar de ser una mejor persona que me permita dar lo mejor de mí a cada quien.

Soy muy apasionada, muy. Me encanta crear.

Hablar de dinero no me gusta. Ahora lo hago porque no me queda de otra. Voy aprendiendo en el camino.

José Antonio Fernández: Tengo la impresión de que dirigir también está en tu futuro. ¿Me equivoco?
Bárbara Mori: No te equivocas. Me fui a estudiar a Estados Unidos, a la Academia de Cine de Nueva York. Lo hice porque escribí un corto que algún día haré.

En la Academia filmé otro corto. Otra historia.

José Antonio Fernández: No lo conozco. ¿Lo terminaste? ¿Se puede ver?
Bárbara Mori: Sí, claro, me gustaría mucho que lo vieras. Nadie lo ha visto. Lo tengo guardado.

Dura menos de cuatro minutos. A mi profesor le encantó. Yo lo escribí, dirigí, edité y también hice el casting. Todo.

Cuando se me acabe la cara, voy a dirigir.

José Antonio Fernández: En estos tiempos se aprecia siempre a los especialistas, pero en el renacimiento se apreciaba mucho a los que sabían
hacer muchas cosas.
Bárbara Mori: Yo soy súper clavada.

Hace dos años interpreté a una pianista en teatro. Para hacer mi papel con mayor intensidad, me compré un piano y tomé clases. Hoy me fascina tocar piano, es como una terapia para mí.

No sé hacer música. Busco en YouTube canciones y las toco. Lo disfruto.

José Antonio Fernández: Adivino que escribes poesía, ¿es así?
Bárbara Mori: Adivinas. Sí escribo poesía.

Escribí hace tiempo un pensamiento hermoso que coloqué en la entrada de mi casa.

José Antonio Fernández: ¿Lo recuerdas?
Bárbara Mori: No exacto, pero sí algunas partes.

Dice algo así:

 

Abrir los ojos
y ver que hay tanto por descubrir
tanta vida por vivir.

Con estos ojos que ahora miran diferente,
con este corazón tan abierto
como cuidadoso,
pero con unas ganas inmensas
de esparcir ese algo
que no se puede ver ni tocar,
pero que sí se puede sentir.

Ver la vida descubriendo aromas,
colores diferentes.

Hacer un alto
para sentarnos a observar
y al mismo tiempo
disfrutar de esta vida..
.

José Antonio Fernández: ¿Por qué lo colocaste justo en la entrada de tu casa?
Bárbara Mori: Es un pensamiento muy importante para mí. Marca un antes y un después en mi vida.

Viví una experiencia espiritual que hizo despertar mi vida en muchos sentidos. Ese pensamiento, del que sólo te dije una parte, es un lema para mí. Lo colgué en la entrada para que quien entre a mi casa sienta esa energía. Quizá no todos la perciban.

Con ese pensamiento recibo con amor a la gente que llega a nuestro hogar.

José Antonio Fernández: ¿Cómo fue esa experiencia espiritual, qué te sucedió?
Bárbara Mori: Mi mejor amiga, Fabiola Campomanes, me llevó a esa experiencia. Es descubrir a esa niña (o niño) que todos llevamos dentro, que con el paso del tiempo dejamos guardado en un baúl.

Para subsistir en la sociedad vamos adoptando una personalidad, que es la que nos funciona, porque los demás (o una mayoría) la aceptan.

Sin embargo, nuestra personalidad real se queda guardada bajo llave con muchos candados. Esta experiencia espiritual te ayuda a rescatar esa
personalidad real y a no volverla a abandonar nunca.

José Antonio Fernández: Nadie tiene duda que tienes éxito con sólo aparecer en el set.
No es comprensible que no participes en telenovelas cuando con seguridad tendrías altísima audiencia.
Bárbara Mori: Lo lógico es que cuando escuchas el aplauso sigas haciendo lo que le gusta al público.

Hice telenovelas durante diez años, fui protagónica una y otra vez. En todos mis papeles era igual: la buena y también la tonta, todos los malos me tomaban el pelo. Además, siempre lloraba. Ser la buena significaba no darme cuenta de nada.

Todo cambió cuando interpreté a Rubí, mi última telenovela. Era protagonista, pero era ¡una hija de su madre! Desgraciada como pocas. Era la peor, le hacía maldades a todo mundo. Fue un gran éxito porque la historia era muy distinta. Aprendí mucho.

Luego de Rubí decidí que no quería volver a ser esa buena y llorona. Quiero interpretar siempre otros papeles, distintos, que me hagan evolucionar como actriz. Antes me sentí estancada.

Por eso es que dejé las telenovelas y empecé a hacer cine, porque la televisión no me iba a dar la oportunidad de hacer otros personajes.

Tuve que romper con mi carrera para interpretar personajes como el de Amor, dolor y viceversa.

Es una película a la que le tengo mucho cariño.

Interpreto a una chava loca, obsesionada, que es capaz de matar.

Dejé las telenovelas para seguir creciendo como actriz.

José Antonio Fernández: ¿No basta la fama?
Bárbara Mori: A mí la fama no me llena. Ahí no está la felicidad.

El éxito lo alcanzas cuando estás en paz contigo, no cuando te reconoce la gente.

No hay mayor satisfacción que lograr hacer lo que quieres, y en eso estoy ahora. Sé que es una posición privilegiada, me siento muy agradecida
con la vida. No puedo estar de otra manera.

José Antonio Fernández: ¿De dónde te viene esa fuerza que tienes como mujer que te lleva adelante?
Te lo pregunto porque siempre he dicho que a las mujeres les hacen las preguntas más difíciles e inoportunas, desalentadoras. Por ejemplo: es fácil que más de uno les pregunte si piensan estudiar, o si trabajarán. Y cuando se lanzan a estudiar más, no falta quien les pregunte el para qué estudiar más.

Esas preguntas nadie nos las hace a los hombres.

Tú vas nadando a contracorriente. Teniendo toda la fama renunciaste a ella y te fuiste por el complejo camino de la producción independiente.

Por eso es que te pregunto: ¿de dónde sacas tu fuerza?
Bárbara Mori: Creo que la he ido adquiriendo a través de la vida.

Mi madre me cuenta que cuando yo era niña lloraba de inmediato si me hablaban fuerte o recibía un regaño. Es claro que yo era muy frágil.

A través del tiempo fui descubriendo que no soy tan débil ni tan frágil. Hoy sé que las mujeres tenemos una fuerza interior que nos puede llevar a hacer eso que queremos dentro de nosotras.

Yo tuve una infancia muy fuerte, no fue bonita. Crecí en un ambiente muy duro que me marcó.

No tuve lo que se requiere para que una niña sea feliz. Mi familia no era armónica. No tuve amor a mi alrededor.

Por eso es que hoy soy muy consciente del valor de la vida y de lo que me sucede. Siempre ando allá o aquí con todos mis sentidos alertas. Veo, escucho, soy sensible a lo que me dicen y proponen. Pienso bien lo que voy a hacer, a lo que dedico mi tiempo, a los proyectos que acepto.

José Antonio Fernández: ¿Tu vida en familia?
Bárbara Mori: A mi hijo le he dado todo el amor, no le falta amor.

Tiene quince años. Me dice: es que tú eres puro amor y felicidad. Me gusta que me lo diga así, aunque lo haga con ese tono de que soy un poco cursi.

Cuando me dice: “tú y tu amor”, significa para mí que nunca le ha faltado ese amor de mi parte.

Todas las experiencias que he vivido me han llevado a saber que si tú no te defiendes, nadie te defiende.

Hay que sacar la fuerza, de otro modo pierdes.

Y es una maravilla cuando descubres que eres fuerte, entonces todo cambia. Es cuando sabes que te puedes lanzar a hacer cosas que has querido, que imaginas.

Pueden salirte bien o no tanto, pero lo importante es que puedes pensar en hacerlas y entrar en acción.

José Antonio Fernández: ¿Todo puedes hacer?
Bárbara Mori: Creo que te puedes lanzar a hacer todo, todos podemos hacer todo. Hay que romper, vencer miedos. Se necesita mucha paciencia. Es
complicado porque para hacer eso que deseas se requieren muchas cosas.

Hoy estoy convencida que puedes conseguir lo que quieras, si lo haces con amor. Lo digo como una metáfora, es una frase que tiene al amor
en el centro de forma muy consciente.

 

José Antonio Fernández: ¿Hoy Bárbara Mori puede aceptar o no una producción o un personaje dependiendo de si quiere hacer ese papel o no,
así de sencillo y directo? ¿Eso no se daba antes?
Bárbara Mori: Exacto, hoy es así, antes no.

Hoy no tengo ese compromiso de decir que sí para mantenerme dentro de ese mundo que no necesariamente es el mío.

Aquí justo se explica lo que te comenté de mi experiencia espiritual. Ahora yo soy quien acepto eso que quiero, no hago yo lo que quieren los demás.

No tengo ya interés de tener una fama que no me signifique. Necesito hacer eso que me da identidad, que me fortalece y me llena de energía.

Y cuando digo que sí a un proyecto, me entrego totalmente con mucha pasión. Eso siempre lo he hecho, antes y ahora, pero hoy sólo acepto los que verdaderamente me convencen, me prenden. Esos que cuando leo el guión sé que debo hacerlos.

Y te digo algo más: tampoco digo que sí a un proyecto por dinero, no es un factor que influya en mi decisión. Sé que pervertiría todo si me dejara llevar por el dinero. No es por ahí.

Por supuesto, estoy conciente de que soy una persona privilegiada al poder decidir qué quiero hacer y qué no. Eso lo sé, es algo que no todos
pueden decirlo.

Yo sí, y ya no voy a cambiar. Encontré el camino y me siento muy feliz. Es complicado, a veces más que complicado, pero me gusta luchar para llevar a la realidad esos proyectos en los que creo y que me hacen sentir bien después de realizarlos.

José Antonio Fernández: ¿Te ganaste el privilegio de decidir?
Bárbara Mori: Sí me lo gané, es una forma de decirlo. No es algo que se haya dado así nada más.

Mi manager de entonces, mis amigos, mis compañeros, mi familia y gente que me rodeaba me decían: ¿qué te pasa, por qué no aceptas?

Fui contra lo esperado, voy contra la lógica de muchos. Me decían que estaba loca, que iba a perder lo que ya tenía.

Mi respuesta fue: yo ya no quiero eso porque no me hace feliz.

Y aquí estoy y me siento bien.

José Antonio Fernández: ¿Alguien te apoyó?
Bárbara Mori: Me apoyó Óscar Aguirre, que es hoy mi manager y uno de mis mejores amigos. Es un ángel.

José Antonio Fernández: ¿Qué te dijo?
Bárbara Mori: Óscar siempre me ha dicho: tú sigue a tu corazón. Si los demás te dicen que estás mal, lo que importa es que tú sigas a tu corazón.

Todos los demás me decían que debía aprovechar la fama y el éxito porque no duran para siempre y en cualquier momento se van. Escuché muchas veces la frase: estás en tu momento.

Pero mi decisión no cambió: así fue, así sigue siendo y así seguirá.

Lo que yo quiero es que pueda sentirme muy satisfecha después de realizar algo. No quiero pedir, por pena, que no vean lo que hice. Me gusta sentirme orgullosa de lo que soy y de lo que hago.

José Antonio Fernández: ¿Te ves como actriz y productora independiente para siempre?
Bárbara Mori: Me veo abierta a realizar proyectos como independiente y también a participar sólo como actriz en algo que me motive, considere
interesante y levante mi pasión

No tengo yo siempre que producir todo. No estoy cerrada a trabajar con ninguna televisora.

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